LOS SANTOS HABLAN

“Quien medite de corazón cada uno de estos Mensajes, obtendrá Gracias especiales para su vida espiritual. Si es pecador, se convertirá; si es imperfecto, se volverá perfecto; si es santo se hará más santo; si es tentado triunfará; si sufre, podrá encontrar en estas meditaciones, la fuerza, la medicina, el consuelo; y si su alma es débil y pobre, hallará un alimento espiritual y un espejo en el que mirándose continuamente, se embellecerá y se hará semejante a Jesús, nuestro modelo. AMEN, AMEN, AMEN.
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miércoles, 18 de octubre de 2023

Mensaje de la Virgen del Rosario, 07 de octubre 2023

 

Mensaje de la Virgen del Rosario

07 de octubre 2023

https://lossantoshablan.blogspot.com

              Hijos Míos, hoy les doy este Mensaje, concreto y especifico. Parece que algunos de ustedes todavía no comprenden la Misión a la que han sido llamados. Insisten en dejarse llevar por sus propios pensamientos y hasta hacen lo contrario a lo que se les ha pedido. Se comportan como necios y se dejan llevar por la soberbia, devolviendo con esa actitud mal, por mal.

             Critican el terrible comportamiento de algunos hombres, centrándose en sus errores y equivocaciones, en lugar de orar por su conversión. Pretenden juzgar a sus hermanos, siendo que esto únicamente corresponde hacerlo al Padre Eterno. Juan pablo II expresó: “Ningún hombre, ninguna mujer de buena voluntad, puede eximirse del esfuerzo en la lucha para vencer el mal con el bien. Es una lucha que se combate eficazmente, SOLO CON LAS ARMAS DEL AMOR”.

            Un verdadero guerrero e hijo de Dios, responde guiado por su corazón, el falso guerrero reacciona guiado por su ego. Algunos de ustedes, con su afán egoísta de pretender defender la fe verdadera y la Iglesia, han olvidado que el Amor es el arma más poderosa que Dios les ha dado. Recuerden que mi Hijo Jesús, siendo Dios, Hijo del Todopoderoso, jamás pagó el mal con mal. Él no respondió ofensas con ofensas, al contrario, miró con bondad a sus verdugos y los perdonó, tal y como dice la escritura: “Al llegar al lugar llamado de la calavera, lo crucificarón allí, y con Él a dos malhechores, uno a su derecha y otro a su izquierda. Mientras tanto Jesús decía: <<PADRE, PERDÓNALOS PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN>> Después los soldados se repartieron sus ropas echándolas a la suerte” (Lucas 23:34-35).

         Jesús enseña a perdonar desde la Cruz. En Jesús Crucificado caben todos los hombres. Toda la miseria y sufrimiento humanos están en Él. Es en ese momento de abandono en la muerte, a la puerta de la nada, que Jesús perdona a sus verdugos. Con este signo de caridad, ha mostrado la perfección del amor, que desea el bien, y nos ha enseñado a hacer lo mismo. A pesar de su dolor, sufrimiento y agonía, Jesucristo se encontraba preocupado por aquellos que lo insultaban. Lo único que pedía para ellos era el perdón.

Gracias a ese amor que Jesús muestra en la Cruz del Calvario y que sobrepasa todo entendimiento, podemos percatarnos de la magnitud del Amor que Cristo sentía por la humanidad, aun cuando ésta lo haya puesto en una situación muy dolorosa y humillante. Así Cristo enseña con sus acciones que se puede amar al prójimo a pesar de que hagan daño. Yo, como su Madre, Virgen del Rosario, vuelvo a pedirles que no solo oren por la paz, también les pido que recen por las causas imposibles, para que la mayor cantidad de hijos Míos, despierte del sueño en el cúal se encuentran. Mi Corazón sufre al ver que tantos hijos creyentes y religiosos, dudan si el camino que recorren los llevará a encontrarse con Mi Hijo, pero el enemigo teje una red oscura que él alimenta através de las almas ambiciosas e insensibles, con la duda de tantos otros y con la sobrebía de otros más.

               Oren por la conversión verdadera de todos Mis hijos. Hoy les recuerdo la importancia de la oración, que sus corazones no se olviden de orar Conmigo todos los días; a pesar de que la oración sea siempre la misma, su esfuerzo debe de ser permanente. Ustedes deben construir todos los días los puentes de luz que son derribados por el enemigo; para que la paz se pueda establecer, los invito a crear el puente de la Oración. No se requieren para esto tantas palabras, mucho menos oraciones tan largas, difíciles de entender y decir, BASTA CON OFRECER EL ROSARIO POR TODOS LOS NIÑOS, POR LOS SACERDOTES, POR LOS JERARCAS POR LAS FAMILIAS, POR LA CONVERSIÓN DE LA HUMANIDAD.

               Dejen de juzgar con soberbia a su prójimo, ya no creen conflictos entre ustedes, Satanás es el único beneficiado con estas actitudes disfrazadas de verdad y bondad. Dios dará a cada ser humano lo que corresponde por sus actos, no ustedes. Vivan la oración para poder armonizar el corazón. Armonizando sus corazones, abrirán las puertas de los Cielos y Mi Corazón Maternal se aproximará a sus almas. DEBEN SABER QUE YO QUIERO SER LA ESTRELLA GUIA PARA SUS VIDAS, pero para eso, queridos hijos, deben dar su consentimiento ante Dios, Mi esperanza es tener a toda la humanidad entre Mis brazos y ustedes en esa aspiración me pueden ayudar ORANDO POR TODOS.

            Oren queridos hijos, junto a su Ángel de la Guarda, porque muchos ángeles, están siendo olvidados por la humanidad. Muchos corazones aún están perdidos, día a día, las acciones de la humanidad, flagelan el Corazón de Mi Hijo. Yo los invito sinceramente a aliviar el Corazón de Jesús, no solo a través de la oración, sino también a través de las obras buenas que puedan contribuir a la construcción de un nuevo corazón en todos los seres humanos, con un corazón convertido y redimido por el Corazón de Jesús y por el Mío. Cuando encuentren a su lado el sufrimiento, comiencen con fe para poder aliviarlo, todos necesitan el Amor de Dios y Dios requiere de instrumentos para servirse.

               Actúen con todos y ante todos con Amor y Bondad, a semejanza de Jesús, sean verdaderos Discípulos del Señor, para que la humanidad vea que en ustedes habita el Espíritu Santo y sean verdaderos hijos de Dios. Hijos Míos, hoy los invito a formar sus corazones como pescadores de almas, almas que deben estar en los brazos de Mi Hijo en este tiempo. Con sus amorosas obras de caridad, oración y servicio ayudarán a la conversión de las almas. Muchos seres humanos actúan equivocadamente y se pierden porque no conocen el Amor y Misericordia del Padre y necesitan la luz de su oración para poder convertirse y volverse a Dios.

                La humanidad, debe de ser redimida y convertida por el poder de la Divina Misericordia. Por eso, hijos Míos, cada acto que brote con caridad desde sus corazones, permitirá equilibrar el gran peso que existe por el sufrimiento de muchos de Mis hijos, que necesitan que oren por ellos. Mi Corazón vuelve a llamarlos a la conversión. Conversión del corazón, de las costumbres del pensamiento. Es por medio de la oración que las Almas propias y del mundo se convierten. Y cuando hablo de conversión, hablo de una transformación profunda, mediante un profundo Amor a Mi Corazón y sobre todo al Corazón Puro de Mi Hijo Jesús.

               Quien tiene amor en el corazón, no puede actuar con soberbia ante el prójimo, no cabe en el la crítica hacia los demás, sólo puede ver a todos con profunda caridad, aunque se equivoquen. El camino para las bendiciones de los Cielos es siempre el mismo: Oración, oración y oración. No se cansen jamás de orar, como Mi Corazón no se cansa de buscarlos. Les pido que a través de la simplicidad existente en sus corazones, disuelvan los obstáculos y los muros que los separan de una vida de santificación, porque llego a sus vidas para prepararlos para la vivencia de lo Sagrado, de lo Glorioso, de lo Divino, por medio de la oración al Sacratísimo Cuerpo de Mi Hijo.

              Cuando el enemigo toque a la puerta, si les faltará coraje para negarlo, silénciense. Silénciense rápidamente y clamen el auxilio del Señor. Oren hijos Míos, Oren por toda la humanidad para que logre distinguir la verdad. Oren el Santo Rosario, háganlo con Amor en el corazón. No sólo repitan palabras. Mientras más amor tengan en su corazón, más poderosas son sus oraciones. Yo recibo cada una de sus plegarias y las uno con las Mías. Luego las presento a Mi amado Hijo. Él aguarda nuestras oraciones con gran ilusión. Él tiene un propósito para cada Rosario, para cada oración, siempre por el bienestar de las almas.

                   El Rosario, queridos hijos, es una parte de la Misericordía de Dios en el Mundo. Aférrense a Su Misericordia. Aférrense al Rosario. El Rosario, es un signo para Satanás de que ustedes Me pertenecen. Cuando recen el Rosario, con amor, unan su oración a cada Ave María que esté siendo rezada en el momento presente en todo el Mundo. De esta forma recibirán las gracias más fuertes en sus vidas. Un Rosario así, puede liberar del Purgatorio al pecador más empedernido, puede convertir corazones endurecidos, fortalecer vocaciones y resolver discordias. Hoy quiero motivar al Mundo a la ORACIÓN UNIFICADA. Esta oración unificada, tiene el potencial de poner al descubierto el mal y si es Voluntad Divina, revertirlo.

                  Cuando inicien su Rosario, digan: UNO MI ORACIÓN A TODAS LAS ORACIONES QUE SE ESTÉN REZANDO ALREDEDOR DEL MUNDO EN ESTE MOMENTO PRESENTE>> Yo tomo esta oración colectiva y la uso como barrera contra el mal por toda la Tierra. Ustedes son Mis Emisarios de Oración. Que su vida refleje esta oración. La oración es la que logrará la paz en medio de la agresión. No sean víctimas de la confusión de satanás que busca dividirlos. Dejen que la cadena de Mi Rosario los envuelva y los una. El Rosario es el arma con la que pueden, derrotar a Satanás y si es Voluntad Divina, cambiar el rumbo de la humanidad. No aumenten Mi dolor reheusándose a escuchar y creer. (LEAN EFESIOS 5:15-17).

             RECIBAN MI AMOROSA BENDICIÓN COMO SU ETERNA MADRE, LA INMACULADA VIRGEN MARÍA Y SEÑORA DEL ROSARIO. 

AMEN, AMEN, AMEN.

 


 



Oraciones Más Poderosas en https://oracionesmaspoderosas.blogspot.com

martes, 22 de agosto de 2023

FIESTA DE MARIA REINA, 22 de Agosto, 2023

 


"La Virgen Inmaculada Virgen María fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial fue ensalzada por el Señor como Reina universal, con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores y vencedor del pecado y de la muerte". 

(Conconcilio Vaticano II, Constitución dogmática. Lumen gentium, n.59).

·         María es Reina de los ángeles y de todos los hombres

·         Fundamento Teológico de la Realeza de María

·         Naturaleza del Reino de María

·         La Salve

·         Oración a María Reina

Fuente.- https://www.aciprensa.com/recurso/2375/fiesta-de-maria-reina

En 1954 el Papa Pío XII, instituyó la fiesta Litúrgica del Reinado de María al coronar a la Virgen en Santa María la Mayor, Roma. En esta ocasión el Papa también promulgó el documento principal del Magisterio acerca de la dignidad y realeza de Maria, la Encíclica Ad coeli Reginam (Oct 11, 1954).

El pueblo cristiano siempre ha reconocido a María Reina por ser madre del Rey de reyes y Señor de Señores. Su poder y sus atributos los recibe del Todopoderoso: Su Hijo, Jesucristo. Es El quien la constituye Reina y Señora de todo lo creado, de los hombres y aún de los ángeles.

Juan Pablo II, el 23 de julio del 1997, habló sobre la Virgen como Reina del universo. Recordó que "a partir del siglo V, casi en el mismo período en que el Concilio de Efeso proclama a la Virgen 'Madre de Dios', se comienza a atribuir a María el título de Reina. El pueblo cristiano, con este ulterior reconocimiento de su dignidad excelsa, quiere situarla por encima de todas las criaturas, exaltando su papel y su importancia en la vida de cada persona y del mundo entero".

El Santo Padre explicó que "el título de Reina no sustituye al de Madre: su realeza sigue siendo un corolario de su peculiar misión materna, y expresa simplemente el poder que le ha sido conferido para llevar a cabo esta misión. (...) Los cristianos miran con confianza a María Reina, y esto aumenta su abandono filial en Aquella que es madre en el orden de la gracia".

"La Asunción favorece la plena comunión de María no sólo con Cristo, sino con cada uno de nosotros. Ella está junto a nosotros porque su estado glorioso le permite seguirnos en nuestro cotidiano itinerario terreno. (...). Ella conoce todo lo que sucede en nuestra existencia y nos sostiene con amor materno en las pruebas de la vida".

La razón por la que la Santísima Virgen María es Reina se fundamenta teológicamente en su divina Maternidad y en su función de ser colaborar en la obra de la redención del género humano.

a) Por su divina Maternidad: Es el fundamento principal, pues la eleva a un grado altísimo de intimidad con el Padre celestial y la une a su divino Hijo, que es Rey universal por derecho propio.

En la Sagrada Escritura se dice del Hijo que la Virgen concebi­rá: "Hijo del Altísimo será llamado Emmanuel, "Dios con nosotros" y a Él le dará el Señor Dios el trono de David su padre y en la casa de Jacob reinará eter­namente y su reinado no tendrá fin" (Lc. 1,32-33). Y a María se le llama "Madre del Señor" (Lc. 1,43); de donde fácilmente se deduce que Ella es también Reina, pues engendró un Hijo que era Rey y Señor de todas las cosas. Así, con razón, pudo escribir San Juan Damasceno: "Verdaderamente fue Señora de to­das las criaturas cuando fue Madre del Creador" (cit. en la Enc. Ad coeli Reginam, de Pío XII, 11-X-1954).

b) Por ser colaboradora en la obra de la redención del género humano: La Virgen María, por voluntad expresa de Dios, tuvo parte excelentísi­ma en la obra de nuestra Redención. Por ello, puede afir­marse que el género humano sujeto a la muerte por causa de una virgen (Eva), se salva también por medio de una Virgen (María). En consecuencia, así como Cristo es Rey por título de conquista, al precio de su Sangre, también María es Reina al precio de su Compasión dolorosa junto a la Cruz.

"La Beatísima María debe ser llamada Reina, no sólo por ra­zón de su Maternidad divina, sino también porque cooperó íntimamente a nuestra salvación. Así como Cristo, nuevo Adán, es Rey nuestro no sólo por ser Hijo de Dios sino tam­bién nuestro Redentor, con cierta analogía, se puede afirmar que María es Reina, no sólo por ser Madre de Dios sino tam­bién, como nueva Eva, porque fue asociada al nuevo Adán" (cfr. Pío XII, Enc, Ad coeli Reginam).

               

La razón por la que la Santísima Virgen María es Reina se fundamenta teológicamente en su divina Maternidad y en su función de ser colaborar en la obra de la redención del género humano.

a) Por su divina Maternidad: Es el fundamento principal, pues la eleva a un grado altísimo de intimidad con el Padre celestial y la une a su divino Hijo, que es Rey universal por derecho propio.

En la Sagrada Escritura se dice del Hijo que la Virgen concebi­rá: "Hijo del Altísimo será llamado Y a El le dará el Señor Dios el trono de David su padre y en la casa de Jacob reinará eter­namente y su reinado no tendrá fin" (Lc. 1,32-33). Y a María se le llama "Madre del Señor" (Lc. 1,43); de donde fácilmente se deduce que Ella es también Reina, pues engendró un Hijo que era Rey y Señor de todas las cosas. Así, con razón, pudo escribir San Juan Damasceno: "Verdaderamente fue Señora de to­das las criaturas cuando fue Madre del Creador" (cit. en la Enc. Ad coeli Reginam, de Pío XII, 11-X-1954).

b) Por ser colaboradora en la obra de la redención del género humano: La Virgen María, por voluntad expresa de Dios, tuvo parte excelentísi­ma en la obra de nuestra Redención. Por ello, puede afir­marse que el género humano sujeto a la muerte por causa de una virgen (Eva), se salva también por medio de una Virgen (María). En consecuencia, así como Cristo es Rey por título de conquista, al precio de su Sangre, también María es Reina al precio de su Compasión dolorosa junto a la Cruz.

"La Beatísima María debe ser llamada Reina, no sólo por ra­zón de su Maternidad divina, sino también porque cooperó íntimamente a nuestra salvación. Así como Cristo, nuevo Adán, es Rey nuestro no sólo por ser Hijo de Dios sino tam­bién nuestro Redentor, con cierta analogía, se puede afirmar que María es Reina, no sólo por ser Madre de Dios sino tam­bién, como nueva Eva, porque fue asociada al nuevo Adán" (cfr. Pío XII, Enc, Ad coeli Reginam).

Cada 22 de agosto la Iglesia Católica celebra la memoria de “Santa María, Reina de los cielos y la tierra”. 

En algunos lugares, a esta efemérides se le concede aún el rango de fiesta, tal y como fue establecido para el vetus ordo (ordenamiento previo al Concilio Vaticano II) por el Papa Pío XII. Después de la reforma conciliar, el día establecido para la celebración universal pasó del 31 de mayo al 22 de agosto, con rango de memoria obligatoria. 

Naturaleza del Reino de María

El reino de Santa María, a semejanza y en perfecta coincidencia con el reino de Jesucristo, no es un reino temporal y terreno, sino más bien un reino eterno y universal: -"Reino de verdad y de vida, de santidad, de gracia, de amor y de paz" (cfr. Prefacio de la Misa de Cristo Rey).

FIESATa) Es un reino eterno porque existirá siempre y no tendrá fin (cfr. Lc. 1,33) y, es universal porque se extiende al Cielo, a la tierra y a los abismos (cfr. Fil. 2,10-11).

b) Es un reino de verdad y de vida. Para esto vino Jesús al mundo, para dar testimonio de la verdad (cfr. Jn. 18,37) y para dar la vida sobrenatural a los hombres.

c) Es un reino de santidad y justicia porque María, la llena de gracia, nos alcanza las gracias de su Hijo para que seamos santos (cfr. Jn. 1,12-14); y de justicia porque premia las buenas obras de todos (cfr. Rom. 2,5-6).

d) Es un reino de amor porque de su eximia caridad nos ama con corazón maternal como hijos suyos y hermanos de su Hijo (cfr. 1 Cor. 13,8).

e) Es un reino de paz, nunca de odios y rencores; de la paz con que se llenan los corazones que reciben las gracias de Dios (cfr. Is. 9,6).

Santa María como Reina y Madre del Rey es coronada en sus imágenes -según costumbre de la Iglesia- para simbo­lizar por este modo el dominio y poder que tiene sobre todos los súbditos de su reino.

La oración Colecta de la Memoria de Santa María Reina dice: "Oh Dios, que nos han dado como Madre y como Reina, a la Madre de tu Unigénito; concédenos, por su intercesión, el po­der llegar a participar en el Reino celestial de la gloria reserva­da a tus hijos".

SALVE REGINA

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, 
vida, dulzura y esperanza nuestra. 

Dios te salve. 

A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva, 
a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. 

Ea, pues, Señora Abogada Nuestra, 
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, 
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. 

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, 
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Amén
              

Oración a María Reina

Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Reina dignísima del mundo, María Virgen perpetua, intercede por nuestra paz y salud, tú que engendraste a Cristo Señor, Salvador de todos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.